Uno de los secretos más desvelados de las actuaciones en directo de David Bisbal es su grito de guerra, con su equipo, con las manos juntas en piña, con el salto posterior y la mirada al cielo gritando: "¡un, dos, tres, Camarón!".
Hoy, de nuevo, David incluye esta fantástica secuencia entre otras muchas en un vídeo tan casero como entrañable y tan mágico como repleto de contenido impagable.
